Archivo de la categoría: Afganistán

La sensación de peligro

La mente tiene miedos que no se corresponden con la realidad de ahí fuera. Nuestros temores son en multitud de ocasiones meras proyecciones de la imaginación basadas en la peor posibilidad, a veces rozando o yendo más allá de lo sensato y lo posible, no siendo más que verdaderas paranoias enfermizas. Seguir leyendo La sensación de peligro

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El mercado de Ishkashim

Superpoblado de afganos y de cachivaches con apariencia de haber sido rescatados de un vertedero, aquél era el mercado más alucinante que he visitado hasta el día presente. Los afganos en sí ya eran en su inimitable unicidad una atracción para todos los sentidos, porque parecían venir de la Edad Media, porque sonreían incansablemente, posaban ante la cámara e incluso pedían fotos con entusiasmo, porque eran amigables en el trato, daban la mano con alegría y respeto, y allí ya éramos todos amigos. Seguir leyendo El mercado de Ishkashim

La Misión de Afganistán

“[…] un tipo con cara de muy mala leche, metro noventa y pico de altura y cuatro estrellas en las hombreras, lo que le convertiría en Comandante o Teniente Coronel, apareció inadvertidamente por mi espalda dirigiéndose al interior de la frontera. “¿Queréis pasar a Afganistán?” inquirió muy educadamente…”. Seguir leyendo La Misión de Afganistán

Un nuevo camino

Mañana emprendo una nueva travesía de mi vida. Planeo viajar durante unos cuantos meses, visitando lugares cuyo nombre apenas puedo pronunciar, y países que hace unas semanas ni siquiera podía situar en un mapa. Ahora el sentimiento de partir me atrapa. Es una sensación similar a estar perdiendo algo, pues todo lo que hasta hoy era mi vida, mañana solo será el pasado, que quedará zanjado para siempre en una tierra donde viví una de las etapas más importantes de mi camino vital.

Siempre me ahogan estos sentimientos cuando viajo: felicidad y emoción cuando llego, pena cuando me marcho. Pero así es la misma vida, en una sucesión permanente de nuevas cosas que vienen mientras las viejas les dejan hueco.

Hoy estoy triste, pero con la confianza de que mañana solo estaré entusiasmado.